Qué significa en la práctica
El representante de salud (llamado "poder notarial para salud" o "POA médico" en algunos estados) es uno de los dos documentos que, juntos, le dan a un familiar autoridad real durante una crisis médica. El representante nombra QUIÉN toma las decisiones; la directiva anticipada especifica CUÁLES deben ser esas decisiones cuando el paciente no puede hablar por sí mismo. Los dos trabajan como un par — un representante sin una directiva obliga a la persona nombrada a adivinar; una directiva sin un representante significa que nadie tiene la autoridad para hacerla cumplir.
La mayoría de los estados tienen un formulario oficial que no requiere un abogado; algunos estados requieren notarización, otros requieren dos testigos (no relacionados, no beneficiarios). El formulario es válido entre estados bajo la cláusula federal de "plena fe y crédito" — pero la experiencia práctica es mixta, así que las familias con padres que viajan o pasan invierno en otro estado deben firmar formularios para cada estado donde pasan tiempo. El representante puede ser un familiar, un amigo, un miembro del clero, cualquier persona en quien el paciente confíe; muchos estados prohíben que los cuidadores pagados y el personal clínico de la instalación del paciente sirvan como representantes.
La autoridad del representante se activa solo cuando se determina que el paciente carece de capacidad para tomar decisiones (un juicio clínico hecho por el médico tratante, a veces requiriendo una segunda opinión). Cuando el paciente recupera la capacidad — aunque sea temporalmente — la autoridad del representante se pausa. Esto es importante: el representante no está "a cargo" del cuidado médico del paciente; es el tomador de decisiones de respaldo para los momentos en que el paciente genuinamente no puede decidir por sí mismo.